ESPECTÁCULOS

Domingo 8 de Octubre de 2006

Gloria Estefan en exclusiva:
Viña fue como un bautizo de fuego

La cantante está lanzando esta semana su nuevo disco compilatorio, "The essential Gloria Estefan".
Gabriela Bade

Gloria Estefan, cubana de nacimiento, llegó a los dos años a vivir a Miami. Ahora que va en los 49 tiene una larga historia para contar. Principalmente de éxitos en la música, pero también de batallas contra Fidel Castro y de la construcción de un verdadero imperio del entretenimiento con su marido, Emilio Estefan.

El año pasado ella decidió dejar las giras, y fuera de seis shows benéficos este año, se concentró en la colección de 37 canciones que reúne su disco "The essential Gloria Estefan" que aparece esta semana. De ese álbum, de su paso por el Festival de Viña y de su regreso a América Latina habla en esta entrevista exclusiva.

—¿Volverá a Chile?
“Todo el mundo me hace la misma pregunta de todos los países de Latinoamérica y Europa, porque en mi última gira, mi intención era hacer una gira mundial. Pero por cuestiones como estaba el negocio de la música y promotores teniendo mucho miedo con todas las seguridades, además éramos un show muy grande, más de 100 personas y el escenario inmenso, entonces no logramos encontrar la manera de que esa gira pudiera continuar. Entonces me despedí de los escenarios de Estados Unidos, pero me queda pendiente Latinoamérica y Europa. Y el plan es en algún momento llegar. Y, aunque estemos sacando este disco de éxitos ahora, tenemos un disco nuevo en español que se lanza en enero del año que viene y lo más lógico sería hacer algo con ese disco, porque al ser en español. Y lo más lógico es ir allá a Latinoamérica. Definitivamente eso sigue en los planes y me queda como asignatura pendiente".

—Llama la atención que siga trabajando discográficamente, porque había anunciado que dejaba los escenarios, ¿no?
“Dejé la gira. He hecho como seis conciertos este año, pero todos a beneficio de diferentes organizaciones caritativas. Nunca dije que me iba a retirar. Al contrario, sólo no voy a hacer gira. La última gira de Estados Unidos iba a ser mundial, pero todavía me falta llegar a Latinoamérica y Europa”.

—Fue una de las precursoras en esto del crossover, de llevar la música latina al público amplio de Estados Unidos y despué vinieron varios. ¿Qué ha significa
do para usted abrir ese espacio?
“Pues empujar la puerta un poquito más, porque antes de mí estuvieron Carlos Santana, José Feliciano. Allá en los años 50 estaba Desi Arnaz, que cosechó con Lucille, cantar y hablar en español en la televisión americana de ese tiempo y eso era algo milagroso. Tenemos a personas como Xavier Cugat, Pérez Prado, pero en los 80 nosotros tuvimos la dicha de tener bastante éxito mundial. Una mezcla de sonidos y una fusión y creo que eso le abrió un poco más la mente a las personas y cuando saqué el disco 'Mi tierra' había un interés mundial de mis fans ya sobre de dónde salió mi música y pude presentarles mis raíces y algo más puro sobre la música latina y eso de verdad me hace muy feliz. Y cada vez que pasa eso con un hispano, se abre la puerta un poquito más. Esta música es cada vez más mundial, gracias al internet y al satélite podemos ver programas de todas partes del mundo y escuchar música de todos lados, así que el mercado se hace cada vez más amplio todos los días, pero más fragmentado también y se hace más difícil tener éxito del nivel que ha tenido Shakira. La verdad que ha sido una cosa increíble en ventas y todo eso y cada día que pasa es más difícil para un artista lograr eso" .

—Lo latino de alguna manera se convirtió en un cliché del que algunos productores abusaron mucho, como las guitarras flamencas, o el boom boom. ¿Cómo lo vive usted que conoce la música y la diversidad de ritmos que hay en América Latina?
“La mejor forma de poder cambiar esos clichés es poder escuchar la música de cada país y eso está sucediendo también, gracias al internet y satélite. Pero creo que la naturaleza del ser humano hacia el cliché, me acuerdo de hace muchos años la canción de Madonna ‘La isla bonita’, que decía era una isla tropical, con samba donde Lola baila. Había una confusión latina ahí increíble. Pero eso es natural. Para los mismos latinos poder diferenciar si un ritmo viene de México o si es una bomba de Panamá o de Puerto Rico o si es cha cha cha, por supuesto la música folclórica en Chile o Perú, tiene que saber un poco de música para diferenciar bien. Pero obviamente es muy lindo poder conocer la música en su forma pura. Creo que vamos logrando eso ahora
más que antes”.

—En la medida que haya más penetración hispana por Estados Unidos, porque de eso depende, no?
“Bueno, cada vez que vas a hablar de una cosa hispana, te ponen un sombrero mexicano o un abanico, como en España, con
un par de maracas. El color rojo, vuelos. Eso es así”.

—Hace un tiempo vino su marido al Festival de Viña, pero parece que la idea era tentarla a usted para que viniera, pero no resultó. ¿Cuál es su relación con el festival, le gustaría volver?
“Me encantó. Cuando estuve ahí fue uno de los momentos más impresionantes de mi vida, porque en ese entonces estábamos comenzando. En Chile en ese momento teníamos sólo una canción, que creo era “Me enamoré otra vez”, que habían estado tocando sólo dos semanas en la radio y tuvimos que hacer un show de 45 minutos. Y ese público es famoso mundialmente por ser muy exigente y muy acostumbrado a algo... Cuando salimos de ese show, para mí fue como un bautizo de fuego. Fue el primer show grande así que tuve que enfrentar en mi carrera. De verdad que fue un aprendizaje increíble, me dieron mucho cariño. Me dio una impresión lindísima y no hemos podido repetirla hasta ahora, porque como todo despegó y tuve que estar visitando Europa, cada país ahí, Australia, Asia y el tiempo se hace limitado. Claro que tengo una impresión lindísima y me encantaría regresar, por cierto”.

—Como ahora usted está tratando de dejar la gira, eso se ve poco factible, ¿no?
“Claro, quería bajar la actividad a ese nivel, pero estoy tan ocupada que no eres capaz de imaginar. Ahora mismo, en octubre 10 se lanza el segundo libro de Noel, mi perrita bulldog. El primero tuvo mucho éxito y debutó en el segundo lugar del New york Times Special. Este año lo estuve escribiendo, lo ilustraron y ahora va a salir. Esta antología que va a salir que tengo que tengo que promover un poco. Estoy trabajando desde el año 2000 en un guión sobre la artista Connie Francis, que quiero protagonizar su vida y tengo una productora para hacer la película. Acabamos de traer un escritor de Hollywood, que me gustó muchísimo todo su trabajo. Él tomó todo lo que hemos hecho en estos seis años y lo va a poner más conciso y más de una forma dramática, porque como ella tiene una vida en la que hizo tantas cosas, pues tenemos que buscar cuál historia vamos a contar. Estoy involucrada en eso también. Además, estamos grabando un nuevo disco y se sigue expandiendo todo lo de los restaurantes. Ahora tenemos siete y estamos construyendo un hotel a dos horas al norte de Miami y haciendo un restaurante ahí y todo eso Emilio y yo lo hacemos muy de cerca. Así que no es que simplemente quise dejar de trabajar, es que estoy enfocando esas energías en otros aspectos de nuestra vida y lo primordial es mi hija. Ella en diciembre va a tener 12 años y yo la llevo a la escuela, la recojo, la llevo a sus deportes, es increíblemente activa. Yo no quiero perderme eso”.

—¿Se va a dedicar a la música ella también?
“Toca tremenda batería, toca piano, estoy enseñándole guitarra, pero ella dice que quiere ser cirujano pediatra. Sabe Dios qué va a terminar haciendo. Ella es
tímida como era yo, pero yo terminé haciendo esto porque conocí a Emilio y fue mi destino. Ella ha vivido esto, así que sabe lo que es esta carrera y si sigue
tan tímida y no se le quita, no creo que vaya a terminar en los escenarios. Pero, sabe Dios, yo nunca hubiera pensado que iba a terminar ahí tampoco. Yo no era el tipo de persona a la que le gusta ser el centro de atracción. Me encanta la música. Desde que hablo, canto. Pero la música para mí era un escape muy lindo, privado. Mi madre si hubiera sido tremenda diva, cantaba, bailaba, todo eso, pero yo era más bien tímida y aprendí a fuerza de golpes y porque entré al grupo de diversión. Para mí era un hobbie, nunca pensé hacer esto. Yo estudié sicología y comunicación y francés. Así que no estudié música”.

—Pero parece que en Cuba es muy difícil deshacerse de la música...
“Bueno, me vine de Cuba a los dos años a Miami. Pero mi familia es muy musical. Por parte de padre mis tíos cantaban, componían, mi abuela era poeta, tenía
un violinista clásico en la familia, un pianista clásico. En los genes, lo tengo. De eso estoy segura”.

—¿Es muy difícil ser una persona tan simbólica? Usted y su marido representan muchas cosas: el sueño americano, de ser opositores a Fidel Castro, de tener un lugar clave en la industria de la música. Entonces, ustedes son una pareja realmente simbólica. ¿Cómo han vivido esto?
“Todas estas cosas han venido después de largos años llevando una carrera públicamente y obviamente si nos preguntan nuestras opiniones sobre ciertas cosas, sobre todo Cuba, porque somos cubanos y cubanos conocidos en muchas partes del mundo, es natural. Lo vemos como una responsabilidad, obvia
mente. Pero no es que tenemos que ser quienes no somos. Lo que la gente ve es lo que somos. Lo que pensamos y sí tomamos como una gran responsabilidad representar nuestra cultura no sólo cubana, sino que latina, con dignidad. Hacer cosas con calidad, porque siempre te están comparando y midiendo qué producto estás sacando y te sitúan en el mercado y en la vida en general. Cuando eres figura pública es así: viene con el pastel. Pero no es ni más difícil, ni más fácil. Momentos difíciles ha habido. Cuando he expresado alguna opinión, especialmente acá en Miami, ha sido difícil, porque es la única ciudad con policía para extranjeros. No nos hemos escondido. Siempre hemos dicho lo que pensamos, por difícil que sea y es que así somos. No nos gusta estar poniendo una cara al mundo y otra en privado. Lo que ven es lo que es”.

—Ha habido situaciones complicadas en el tema de la música. Por ejemplo, cuando los músicos de Buena Vista estaban nominados al Grammy Latino y la
gente de Miami se opinía a que ellos participaran de la premiación.
“Bueno, claro, no tienen toda la información. Se invitó a los músicos cubanos, pero fue el gobierno de Estados Unidos el que no les dio la Visa. Pero sí habían
personas protestando y que iban a protestar. Porque así es este país. Si quieres protestar, tienes el derecho de hacerlo. Pero los artistas venían, pero la única razón fue porque el Grammy era después de 9/11 y es más, el día que fue los Grammys eso, pasó 9/11. Pero no fue porque los cubanos de Miami dijeron que no podían venir. Esa no fue la situación. Ellos han estado en Los Angeles y yo he coincidido en muchos Grammy con varios. Ellos cantaron en un openning del
Grammy. Pero no les dieron las Visas a tiempo”.

—¿Quisiera encontrar puntos de comunicación con esos músicos que también son de su país y que seguramente han tocado en los mismos escenarios?
“Hemos visto músicos en otras partes del mundo, pero a mí me da gracia, porque cuando yo tocaba en Manchester, en Inglaterra a mí me protestaban los jóvenes del Partido Comunista afuera del show y yo con mucho gusto los saludaba y les decía que al menos ellos tenían el derecho a protestar, porque en su país no los dejan. Así que qué bueno que ustedes puedan protestar en contra de mí, pero a ellos los mandaban a hacerlo”.

— ¿Fue fuerte el acoso internacional ?
“En Europa mayormente, porque es donde estaban ellos. Pero mi punto es, hay músicos que no son políticos. Por ejemplo, Buena Vista. Pegó muchísimo, pero antes de eso, pegó “Mi tierra”, que era música original, con el sentir de esa época y cuando salió Buena Vista, lo más gracioso es que en Cuba no tenían
idea de quiénes eran estos señores. Porque eran personas que en Cuba estaban limpiando zapatos y los vino a rescatar un americano, grabar la música antigua y ponerla famosa en el mundo entero. Pero en Cuba nadie sabía quién era. Porque en Cuba la única música que se toca es la que tenga algo progobierno. O música de artistas que apoyan el régimen. Si hay un artista que está contra, o lo hacía muy escondido con el rap, o se iban del país a tocar a Europa y eventualmente desertaban como Orishas y grupos como éstos, no. Así que en Cuba hay línea dura con la música. No tienen ningún tipo de apertura para poder expresarse como quieren. Es más una vez conocí a un DJ de radio en Cuba que le habían entrado a golpes porque puso mi música en la radio. Y mi música no es política, pero mi imagen sí. Entonces a él lo castigaron por eso y le dieron golpes. Y para mì eso es absurdo. Pienso que todo el mundo debe tener la libertad de venir si es invitado y el que quiera protestar, tiene su derecho de hacerlo, con respeto. Esa es la democracia. Yo me crié en ese sistema. Para mi madre esto es más difícil separar algunas cosas".

-Llegó a los dos años a Miami, pero todavía habla con acento cubano.
"Mi madre tenía un doctorado en pedagogía en Cuba y para ella su cubanía se aferró. Porque cuando vinieron los primeros cubanos aquí, ellos nunca pensaron estar aquí 50 años. Mi padre cuando nos trajo aquí y fue Bahía de Cochinos, pensaba que era cuestión de meses. Hay un chiste de los cubanos: "El año que viene nos comemos el lechón en Cuba. Es el lechón más esperado en la historia, porque ya el dictador Castro tiene más años que cualquier dictador en el poder".

-¿Nunca tuvo la tentación de hacer música más política?
"Lo más político que vas a escuchar en mis canciones es algo como en "Oye mi canto" que habla sobre la libertad de expresión o Cuba Libre, que es una canción en el disco "Gloria", que dice ‘quiero mi Cuba libre pa que mi gente pueda bailar’ y habla de la nostalgia que siento por un país que, en realidad, no conozco. Pero es más bien comentario social, o emoción y nostalgia de una persona que no tiene tierra. Porque aunque yo viva aquí desde los dos años, yo no soy de aquí. No soy ni cubana, ni soy americana, soy exiliada cubano americana. Tengo tantos adjetivos a lo que soy que es una locura y he tocado y le he cantado a cuánto pueblo existe, menos el mío. Esa nostalgia aún me queda y mi madre me inculca mucho la cubanía y nuestra cultura. Y mis hijos hablan español, porque es importante también que conozcan sus raíces libanesas. Porque el padre de Emilio era árabe. Entonces ellos también saben palabras en árabe, comen comida árabe. Enriquece al ser humano saber de dónde viene”.

—O sea que el conflicto en Líbano también los tenía preocupados.
“Bueno, claro, porque la mejor amiguita de mi hija , todos sus abuelos viven en el Líbano. Es más, nosotros íbamos a estar en Beirut dos semanas después que rompió esto. Por suerte pasó antes y cambiamos los planes. Pero por primera vez íbamos a ir a visitar y , por ellos, por nuestros amigos, nos preocupa mucho también. A mí me entristece mucho la violencia donde sea. Ojalá que pudiéramos estar un poco más evolucionados espiritualmente para saber que eso no lleva a nada. Pero bueno, todavía estamos aprendiendo”.

—Respecto del disco de grandes éxitos, ¿están aquí las canciones que más quiere o las que fueron más exitosas?
“Ése es un punto interesante porque para un artista, especialmente para un cantautor, mis favoritas no fueron sencillos jamás, porque son las menos comerciales. Me encantó cada canción que puse en este disco. Canciones que el público hizo éxito y les recuerde, proque cuando uno escucha una antología, para mí en mi mente es como un viaje a través del tiempo, en este caso 20 años y las canciones le van a recordar una etapa de su vida. Pero también quise poner cosas que antes no he podido tener en discos, como un dueto con Alexandre Pires, “Santo santo” o “No pretendo”, que es una canción en español que grabé para el disco “Destiny” que es una de mis favoritas. Canciones desde los 80 hasta hoy eso te da un idea. Yo escogí el orden de las canciones, los títulos hasta el tiempo entre cada canción, así que es como un viaje y espero que le guste al público y lo prepare para lo que viene, que es un disco nuevo”.

—¿Qué cree que debería pasar en la nueva etapa de su carrera?
“Quiero dedicarle aún más tiempo a las causas benéficas. He tenido el privilegio de estar en posición de ayudar, que es lo que me hace feliz y por eso este año los seis conciertos que hice fueron benéficos, para diferentes organizaciones. Quiero hacer más de eso. Quiero escribir más. Eso es lo que más me place, tener esta posibilidad de evolucionar no sólo con libros para niños. Me han pedido mi autobiografía, pero me voy a tardar muchos años en hacerla y quiero enfocarlamás bien en lo que las personas me preguntan cuando atraviesan dificultades. Porque como pude atravesar ese accidente, quisiera compartir con ellos ese aprendizaje, más que simplemente narrar mi vida, porque soy una persona bastante privada. Este proyecto que tengo quiero llevarlo a la realidad. Muchas cosas, pero mayormente quiero disfrutar la vida. Este año tomé más vacaciones que en toda mi vida. Así que quiero tomar tiempo con mi familia y dedicarme a mi hija, hacer todas esas cosas que me gustan hacer”.


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"Yo era tímida y aprendí a fuerza de golpes", dice Gloria Estefan.
Foto:Sony/BMG
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